Finanzas para Papá de Rigoberto A. Puentes.

Reseña del libro: Finanzas para Papá. – Rigoberto A. Puentes.

Este libro es agradable y sencillo de leer. Tiene la particularidad de que ha dividido la planificación financiera según las diferentes etapas de la vida de una persona, las cuales serian las siguientes:

Primera Etapa: De la Niñez a la Juventud. De 0 a 18 años.

Activos Esenciales: La Educación de Primaria y Secundaria.
Inversiones: Cuenta de Ahorro

Segunda Etapa: De la Juventud a la Edad Adulta. De los 19 a los 30 años.

Activos Esenciales: Educación Profesional y Carro.
Inversiones: Fondo de Retiro, Fondo de Reserva (6 meses del presupuesto).
Seguros: Seguro Médico, de Invalidez y de Vehículo.

Tercera Etapa: De la Edad Adulta a la Edad Madura. De los 31 a los 45 años.

Activos Esenciales: Todo tipo de propiedades y bienes muebles e inmuebles necesarios.
Inversiones: Cartera sólidamente Estructurada de Inversiones, Fondo de Retiro, Plan de Sucesión y de Impuestos.
Seguros: Seguro Médico, de vida, de invalidez, de propiedades.

Cuarta Etapa: De la Edad Madura al Pre-retiro. De los 46 a los 55 años.

Activos Esenciales: Casa, Vehículos, Educación Superior, y sin deudas.
Inversiones: Cartera y Portafolio de inversiones más avanzada, aun agresiva, con inversiones internacionales “offshore”.
Seguros: Todos los seguros se mantienen con sus pólizas vigentes.

Quinta Etapa: Del Pre-retiro al Retiro. De los 56 años al retiro.

Activos Esenciales: Se mantiene la calidad de vida. Búsqueda de propósito y bienes intangibles.
Inversiones: Continúan creciendo, empieza planificación de la administración del acumulado. Fondo de retiro pronto para ser utilizado.
Seguros: Todos los seguros se mantienen con sus pólizas vigentes. Aunque los hijos ya no son dependientes, y se actualizan las pólizas.

Sexta Etapa: Del Retiro hasta que Dios disponga.

Etapa del Enriquecimiento del espíritu y proyectos de disfrute. Así como uso del fondo del Retiro, administración del rendimiento de las inversiones, y una política de cartera de inversión que pasa más a la defensiva, y menos arriesgada.

Me gusta esta división conservadora de la vida financiera de una persona, pero siendo un hombre que está entrando en la Edad Madura durante la Hiperinflación en Venezuela existen algunos problemas:

Activos Esenciales: Los costos de los activos esenciales están grotescamente desproporcionados con el ingreso de sueldo habitual. Una Casa y Un Carro son proyectos de tan a largo plazo, que sobre pasan por mucho los estimados en una economía estable.

Inversiones: No hay cultura de la inversión, la mayoría de los instrumentos que se ofrecen están por debajo de la inflación, y el mismo problema hiperinflacionario aniquila la posibilidad de ahorro. El control de cambio imposibilita la posibilidad de planes de retiro en divisas que podrían protegerse de la inflación.

Seguros: La capacidad adquisitiva en detrimento del ciudadano común, no le permite tener más que las pólizas nacionales, y generalmente sólo los seguros básicos de vida y salud.

Entre las soluciones a estas dificultades, podría estar asegurarse un ingreso que supere lo habitual, buscando vencer la inflación por medio de la inversión en divisas. Intentar obtener planes de retiro internacionales y hacer inversiones cuyo retorno sea en otra moneda que no sufra de la acelerada inflación actual.

En todo caso, el problema que tenemos en finanzas personales en Venezuela es la moneda que se ha evaporizado en valor. Lo cual no permite crear planes a futuro sin tener que recurrir a instrumentos financieros que estén encima de la inflación. Este es el reto que tenemos los jóvenes Venezolanos, y los que viven en otros países con economías similares.

Sin embargo, creo que la creatividad, el conocimiento en finanzas e inversiones, y una forma inteligente en la generación y administración de recursos puede ayudar a soslayar muchas de estas dificultades.